El Gobierno alcanzó superávits gemelos por primera vez en cinco años

0
402

El ministro de Economía, Luis Caputo, logró durante el primer mes de gestión del presidente Javier Milei algo: los superávits gemelos, es decir, saldos positivos tanto en lo fiscal como en lo comercial.

Hay que remontarse más de cuatro años, al primer trimestre de 2019 para encontrar un resultado similar. Similar porque el superávit de ese momento fue de las cuentas primarias, tal como exigía el implacable acuerdo con el Fondo Monetario.

En ese momento, el último año de gestión del ex mandatario Mauricio Macri, su administración había puesto en marcha un plan casi tan ortodoxo como el actual, basado en un fuerte ajuste fiscal -que desde la perspectiva política “le costó” a Macri perder las elecciones de ese año- y un apretón monetario que había quedado a cargo del entonces presidente del Banco Central (sucesor del Caputo en ese cargo), Guido Sandleris.

El superávit financiero se logró con la reducción de las transferencias a las provincias, el freno de la obra pública y, sobre todo, la enorme licuación de los principales gastos del Estado: jubilaciones, prestaciones sociales y salarios del sector público

Sin cepo ni restricciones a las importaciones, la contracción económica derivada de ese shock fiscal y monetario derivó en una caída de los envíos del exterior que promovió el superávit comercial y el último registro, hasta ahora, de superávits gemelos.

Por el lado de la balanza comercial, tras el parate que ya se venía registrando por la escasez absoluta de divisas antes de diciembre, en enero la normalización del régimen de importaciones y las dificultades que incluso hoy todavía implica para las empresas lidiar con sus proveedores del exterior a los que se les han incumplido pagos provocó una caída de 14% de las importaciones en términos interanuales. Al mismo tiempo, las exportaciones anotaron una mejora, combinación de la que surgió un superávit fiscal de USD 797 millones.

En definitiva, las distorsiones de la economía actual, una sobre otra, contribuyeron a lograr ese resultado al que no le falta mérito, particularmente a la hora de señalar un rumbo y marcar una convicción.