Por 144 votos positivos, 102 negativos y 9 abstenciones, el proyecto consiguió pasar a la Cámara Alta.
La primera votación de la jornada maratónica en Diputados terminó con un resultado favorable para el Gobierno. Con 144 votos afirmativos, 102 negativos y 9 abstenciones, la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) consiguió media sanción en la Cámara Baja y pasará al Senado para su aprobación definitiva.
El presidente Javier Milei celebró el dictamen a través de sus redes sociales: «Muchas gracias, Diputados Nacionales, por acompañar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Un paso fundamental para erradicar a la inflación de la vida de los argentinos de bien…!!! Ahora a pelearla en el Senado. VLLC!»
Qué defiende el Gobierno con la reforma del BCRA
El oficialismo presentó la modificación como una forma de impedir que futuras administraciones utilicen al Banco Central para financiar el déficit fiscal.
El diputado libertario Santiago Pauli sostuvo que la iniciativa apunta a modificar las reglas de funcionamiento de la economía y vinculó la inflación con la emisión monetaria. «El origen de la inflación es la emisión descontrolada, destruyendo el valor de nuestra moneda«, afirmó.
En la misma línea, el diputado Diego Hartfield definió la reforma como «el último candado» contra el déficit fiscal. Según su planteo, el objetivo es impedir que futuros gobiernos recurran a la emisión sin responsabilidad sobre el gasto público.
Lisandro Almirón también respaldó el proyecto y lo ubicó dentro del programa económico de Javier Milei. El legislador destacó el equilibrio fiscal y la baja de la inflación como parte del rumbo oficial y sostuvo que la reforma del BCRA permite profundizar ese proceso.
La diputada Juliana Santillán resumió la posición oficialista al sostener que la reforma busca convertir en una política de Estado las reglas que el Gobierno aplica desde el comienzo de su gestión. «No es un capricho ideológico. Es blindaje institucional«, afirmó.
La oposición cuestionó el alcance del proyecto
Unión por la Patria rechazó la iniciativa y planteó que la modificación de la Carta Orgánica puede limitar la capacidad del Estado para responder ante crisis económicas y financieras. Agustín Rossi sostuvo que el proyecto busca garantizar la continuidad de las autoridades del Banco Central aun si el oficialismo pierde las elecciones.
Itai Hagman, en tanto, cuestionó el impacto de la reforma sobre el crédito y el endeudamiento. El diputado sostuvo que la iniciativa «viene a blindar una política cuyos resultados no fueron los que el Gobierno esperaba» y criticó las tasas de interés y el nivel de endeudamiento de las familias. También cuestionó el artículo 12 por considerar que podría facilitar el endeudamiento externo sin intervención del Congreso.
Desde una perspectiva similar, Miguel Ángel Pichetto se manifestó «totalmente en contra» del proyecto. El diputado de Encuentro Federal sostuvo que la economía argentina necesitará herramientas financieras para afrontar la caída de la actividad y la pérdida de empleo. «El proceso de destrucción masivo que vive la industria, la economía y la pérdida del empleo va a requerir una herramienta financiera que aliente al desarrollo y el crecimiento», afirmó.
Cristian Andino también anticipó su rechazo y puso el foco en la necesidad de combinar estabilidad monetaria con desarrollo económico y empleo. En tanto, Kelly Olmos cuestionó el rumbo económico del Gobierno y vinculó la reforma con el endeudamiento externo y las restricciones sobre las reservas.


