Lula negocia posible entrega a la justicia tras ir a misa en homenaje a su esposa

0
407

Fue confirmado a medios nacionales e internacionales que el ex presidente participará de una misa por su difunta esposa en el Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo.
Este sábado Luiz Inácio Lula da Silva participará en una misa por su difunta esposa, en el sindicato de las afueras de Sao Paulo donde el ex presidente brasileño nació como político y donde permanece atrincherado desde hace dos días mientras negocia su entrega a la policía.

El ex mandatario, de 72 años,es actualmente el favorito para las elecciones de octubre y desde el jueves pasado tiene orden de prisión, la misma fue decretada por el juez Sergio Moro, considerada con muchas irregularidades,para la defensa del ex mandatario brasileño,desde las 17 horas del día viernes se negocia incansablemente su detención y cumplimiento de la pena de 12 años y un mes de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Algunas versiones afirman que podría entregarse después de la misa que se celebrará a las 09.30 (12.30 GMT) en el Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, en el cinturón industrial de Sao Paulo.

En Curitiba (sur), la ciudad donde oficia Moro, lo espera una celda de unos 15 metros cuadrados, con baño privado y derecho a dos horas diarias de aire libre.

«Hay conversaciones en la policía con los abogados del ex presidente», dijo a la AFP el diputado Carlos Zarattini, del Partido de los Trabajadores (PT), que se halla junto a Lula.

Moro le había ofrecido la posibilidad de presentarse «voluntariamente» en Curitiba antes del viernes a las 17H00, pero el ex sindicalista ignoró ese plazo y prefirió permanecer en su búnker sindical, rodeado por miles de personas que le expresan apoyo día y noche.

Así y todo, «no es un prófugo», explica el juzgado de Moro, dado que el plazo no era un ultimátum y que no buscó sustraerse a ninguna operación para detenerlo.

La esposa de Lula, Marisa Letícia, falleció en febrero de 2017. Este sábado habría cumplido 68 años. Su nombre figuraba en la causa que llevó a la condena de Lula, como beneficiario de un apartamento en un balneario ofrecido por una constructora a cambio de facilidades para obtener contratos en Petrobras.

Lula siempre negó esos cargos y al despedir a quien fue su compañera durante cuatro décadas y con quien tuvo tres hijos expresó su deseo de que «los criminales que levantaron ligerezas contra Marisa tengan (un día) la humildad de pedir disculpas».

Sao Bernardo do Campo, Brasil, (AFP-NA)