Bajaron los precios en algunos modelos de autos

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Más allá de las estrategias de las marcas por captar más clientes con bonificaciones y descuentos en todos sus modelos, la actualización del impuesto al lujo ha generado que ciertos modelos hayan bajado entre un 12 y un 40% entre abril y mayo por bajar de categoría. Un cambio inédito en el mercado.

“Lanzamos Nissan X-Trail e-Power a 30 millones de pesos en julio del año pasado. Hoy vale 110 millones. No voy a hablar de rentabilidad, que es malísima, no ganamos plata, pero más allá de eso, 110 millones de pesos pasado a dólares, es mucho dinero para ese vehículo. ¿Pero cuánto es impuesto de ese precio?”.

La pregunta la hizo Ricardo Flammini, presidente de Nissan Argentina, el 9 de abril de este año frente a un grupo de periodistas durante el lanzamiento del año fiscal de la marca, en una mesa redonda donde el tema excluyente era la situación de la industria automotriz actual en Argentina y su alta carga impositiva.

No pasó un mes de ese evento, y con las listas de precios de mayo, Flammini confirmó su teoría. Al haberse actualizado la base imponible de las escalas que rigen el impuesto interno conocido como impuesto a los autos de lujo, el mismo Nissan X-Trail que en abril costaba $110.850.500, ahora tiene un precio de publicación de $78.500.000, es decir un 29% más barato.

“Las nuevas bandas anunciadas con relación a los impuestos internos, efectivas desde el 1ro de mayo, nos permitieron bajar los precios sugeridos del Nissan Sentra, la Nissan X-Trail e-POWER y el Nissan Leaf”, le respondió el ejecutivo este viernes a Infobae ante la inédita situación.

Lo que pasó fue que la escala 2 del impuesto interno, que comenzaba a correr a partir de un precio de $63.000.000, ahora tiene vigencia cuando un auto supera los $83.000.000 millones, por lo tanto, ese modelo bajó ahora de categoría para el impuesto. La diferencia entre ambas escalas es muy notoria. Mientras los vehículos que superan los $37.000.000 pagan un 20% nominal que se convierte en un 25% efectivo sobre el precio, los que pasan los $83.000.000 pagan un 35% nominal que se traduce en un 53% real en el valor de venta.

“Cuando decimos que necesitamos que el gobierno revise las cargas impositivas productivas y comerciales que hoy tiene la industria es porque las distorsiones se magnificaron con un dólar actualizado, afectando a los consumidores del país y dejando nuestras exportaciones poco competitivas”, con esta frase, un alto ejecutivo de la industria automotriz cuando se empezaron a ver las primeras correcciones de precios a la baja de algunos modelos importados por efecto de la nueva escala del impuesto interno.

Efectivamente, el del Nissan X-Trail no es el único caso en el que un auto bajó de categoría y por lo tanto de precio considerablemente con el inicio del mes de mayo. En la misma marca, el Nissan Leaf, modelo 100% eléctrico que llega importado desde Inglaterra, tenía un precio de $115.348.500 en abril y con la nueva escala del impuesto al lujo, pasó en mayo a un precio de $69.136.500, es decir una baja del 40%.

Entre los fabricantes locales también se puede apreciar esta distorsión. General Motors tenía la versión Tracker 1.2 Premier de su exitoso SUV en abril a un precio de $44.210.900, es decir que se pasaba de la primera escala y por lo tanto era un 25% más caro. La relación se podía apreciar con la versión inmediata anterior, el Tracker LTZ que tenía un precio “topeado” de $27.489.900. Por lujo que tenga la versión Premier sobre la LTZ, no es lógico que cueste 16 millones de pesos más cara.

La comprobación se puede hacer ahora, en mayo, porque en la nueva lista de precios difundida por la marca, donde el Tracker Premier bajó $8.000.000 para situarse en un precio de $36.600.900, mientras que el modelo LTZ subió de precio hasta los $29.990.900. La diferencia entre ambos es ahora razonable, de seis millones de pesos.

En Volkswagen también hay casos de precios que bajaron gracias a la nueva escala del impuesto interno. El primero es del VW Polo GTS, la versión deportiva del auto de acceso de la marca, que en abril tenía un precio de $36.858.500 y en mayo bajó a $32.355.650. En este caso, el auto se pasaba de la escala 1 y pagaba el impuesto del 20%, pero con la nueva recategorización, ahora está eximido del tributo y cuesta un 12% menos.

Y esa misma situación se da con el Virtus Exclusive, con el Nivus Highline, con el T-Cross Highline, y con la más accesible de la versión Comfortline 250 TSI del SUV nacional Taos, que en abril tenía un precio de $41.462.000 y en mayo bajó a $36.504.000, es decir también un 12% menos.

Durante la semana próxima, con las nuevas listas de precios del resto de las marcas, es posible que ocurra algo similar con algunos modelos de Honda, Jeep, los modelos importados de Peugeot y Renault. También se podría apreciar en otros SUV importados como los chinos, que por su precio pagaban el impuesto.

Lo que queda claro, es que el impuesto interno está mostrando por primera vez que quizás necesite un nuevo diseño. Eliminar la escala 1 o bajarla a arancel cero como se propuso a fin de año, y dejar la escala 2 arriba de los 80.000 dólares para autos importados, parece haber encontrado un equilibrio que permita que algunos modelos sea posible comprarlos a precios razonables.