Luz y gas: pese a los aumentos, el Gobierno subsidia hasta el 95% del costo de los servicios

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Pese a que oficialmente se indique lo contrario, los usuarios de altos ingresos -N1- o aquellos que no se inscribieron al RASE, mantienen el 38,33% del precio mayorista de la electricidad -$44,401 MWh- subsidiado.

Aparecen los primeros movimientos entrantes al período de transición hacia la focalización de recursos: la Secretaría de Energía confirmó una suba del primer eslabón de las tarifas de luz y gas para usuarios de ingresos bajos y medios. Pese a los últimos incrementos de abril, los subsidios en el costo de los servicios llegan al 95%.

El miércoles pasado se publicó el Decreto 465/2024. Allí se determinó que entre el 1 de julio y el 30 de noviembre, la Secretaría de Energía aplicará un reordenamiento gradual de los recursos monetarios del Estado destinados al costo de los precios mayoristas de luz y gas.

Pero los aumentos se adelantan. Así lo confirmaron a Ámbito: el mes que viene iniciará una quita de subsidios para los usuarios N2 (bajos) y N3 (medios).

Los componentes de los precios mayoristas de la electricidad -Precio Estacional (PEST)- y del gas -en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST)- para estos usuarios se mantienen a valores de noviembre, porque el Gobierno tomó la decisión de moderar su actualización desde el inicio de la gestión y priorizar la recomposición de la rentabilidad de las empresas transportistas y distribuidoras (VAD).

De esta forma, los usuarios consumidores de energía eléctrica pertenecientes a ingresos bajos tienen subsidiado el 95,86% del precio del PEST, registrado en $2.981 el MWh, en tanto para los ingresos medios el subsidio alcanza al 88% (hasta el tope subsidiado de 400MWh), con un precio de $8.201.

A su vez, pese a que oficialmente se indique lo contrario, los usuarios de altos ingresos -N1- o aquellos que no se inscribieron al RASE, mantienen el 38,33% del precio mayorista de la electricidad -$44,401 MWh- subsidiado.

Lo mismo sucede con el gas: los usuarios de ingresos medios mantienen subsidiado el 80% del precio del PIST, ubicado en u$s1,14 por MMBTU en Buenos Aires. En tanto, residenciales de ingresos bajos tienen el 86% del precio en la misma zona -u$s 0,77- cubierto por el Estado.

Mientras tanto, se registraron en los últimos días facturas por el servicio de gas con subas de hasta el 400%, producto del último cuadro tarifario publicado en abril, que resalta una actualización en el servicio del transporte -hacia los centros de consumo- y distribución a comercios, industrias y hogares. A su vez, el consumo por período estacional suele multiplicarse hasta cuatro veces más que en marzo, según el especialista Julián Rojo.

Así, transportistas, como TGN y TGS, y distribuidoras, como Metrogas, Naturgy, Camuzzi, GasNor y Litoral Gas, tuvieron actualizaciones de alrededor del 500%.

Ahora, la segunda ronda de incrementos vendrá del lado de las generadoras, así el Estado podrá seguir recortando recursos fiscales. “Se hicieron subas con las que la gente piensa que al menos soluciona el déficit fiscal, y no. Es un sacrificio mentiroso”, explica una fuente del sector.

En ese sentido, entiende que la consecuencia de haber postergado los incrementos sobre este sector es “un déficit impagable” que se resolvió reestructurando la deuda con el bono ofrecido y “toda la contingencia legal alrededor” que la medida implica. Además, se les autorizó a las transportistas y distribuidoras una actualización mensual, que se encuentra suspendida, generando riesgo por otro conflicto por incumplimiento de contratos.

Entrado el mes de julio, el objetivo del Gobierno será la focalización de subsidios para garantizar al sector más vulnerable el consumo mínimo de luz y gas a través de la implementación de la Canasta Básica Energética (CBE), que podría llegar en noviembre.

Bajo esta lógica, si bien el período de transición contempla descuentos para los usuarios de ingresos bajos (N2) y medios (N3), son los mismos sectores los que se verán inicialmente afectados porque el Decreto elimina el tope que impide aplicar incrementos que superen el 40% y el 80% del Coeficiente de Variación Salarial (CVS), respectivamente.

También se pondrá a revisión los criterios de inclusión en cada uno de los niveles de segmentación dispuestos durante la gestión de Martín Guzmán al frente del Ministerio de Economía. Asimismo, la Secretaría de Energía podrá establecer una única categoría de usuarios residenciales que requieran asistencia para acceder al consumo “indispensable” de energía.

Al mes de abril, un hogar promedio del AMBA sin subsidios gastó $118.825 para cubrir sus necesidades energéticas, de transporte y de agua potable, según el instituto IIEP UBA-CONICET.

La cifra denota una suba de 295% respecto a diciembre pasado, actualización de tarifas de transporte, energía eléctrica, gas natural y agua, cuyo servicio aumentó 209% en AMBA y es el único que hasta el momento mantendrá actualizaciones mensuales.

Según el organismo, el desglose muestra un gasto promedio de $27.924 en electricidad de $40.906 en boletas de gas, $20.631 de agua y $29.364 de transporte, como el boleto de colectivo.